Parques y Jardines

Disponemos de un equipo de profesionales en jardinería que realizan las siguientes actividades

Somos especialistas en limpieza y mantenimiento

Preguntas frecuentes sobre mantenimiento de parques y jardines

La poda de formación y mantenimiento del arbolado se hace en parada vegetativa, normalmente entre finales de otoño e invierno, antes de la brotación. La poda sanitaria —retirada de ramas secas, rotas o con riesgo de caída— se puede hacer en cualquier momento del año porque es una cuestión de seguridad.

La frecuencia depende de la especie y de dónde esté el árbol. El arbolado viario, el que está junto a aceras y calzadas, suele necesitar intervención cada dos o tres años para mantener el gálibo y evitar interferencias con fachadas, luminarias y cableado. Un ejemplar en parque abierto puede aguantar bastante más. Lo que no conviene es la poda severa o el terciado sistemático: debilita el árbol y acaba generando más trabajo a medio plazo.

El titular de la instalación es el responsable de su mantenimiento y de las inspecciones periódicas. Lo habitual es encargarlo a la misma empresa que conserva la zona verde, porque las áreas de juego suelen estar dentro del recinto ajardinado.

El mantenimiento cubre revisión visual rutinaria, comprobación de anclajes y elementos de desgaste, estado del pavimento amortiguador y retirada de elementos deteriorados. Las normas UNE-EN 1176 y 1177 marcan los criterios de seguridad de los equipamientos y de las superficies de absorción de impactos. LIMASA se encarga del mantenimiento y conservación integral de áreas de juegos infantiles, circuitos deportivos y pistas multideporte, además del mobiliario urbano y las fuentes ornamentales.

En superficies de cierto tamaño el riego automático se amortiza, sobre todo por el ahorro de agua y de horas de personal. En jardines pequeños o con plantación muy heterogénea la diferencia es menos clara.

Lo que más pesa no es el coste de instalación sino el diseño: sectorizar por tipo de planta y exposición, elegir bien entre aspersión y goteo, y programar por necesidad real y no por costumbre. Un riego mal sectorizado desperdicia agua y además enferma las plantas que reciben de más. LIMASA diseña, ejecuta y mantiene redes de riego automático, y el mantenimiento es lo que marca la diferencia a los dos años: un difusor desalineado o un programador sin ajustar estacionalmente tiran por tierra el ahorro.

Lo primero es identificar la plaga, porque el tratamiento cambia por completo según el agente. Una vez identificada, se aplica el producto fitosanitario autorizado para ese uso, por personal con el carné de aplicador correspondiente y respetando los plazos de seguridad.

En zonas de uso público hay restricciones adicionales: no todos los productos permitidos en agricultura lo están en parques y jardines urbanos, y hay que señalizar la zona y controlar el acceso durante y después de la aplicación. En muchos casos el tratamiento más eficaz no es químico: endoterapia para arbolado, control biológico o simplemente corregir la causa, que muchas veces es un riego mal ajustado o un suelo compactado.

Puede ir incluido, y en un contrato de conservación integral normalmente lo está. LIMASA realiza limpieza de parques, jardines y áreas verdes con retirada diaria de residuos orgánicos e inorgánicos, vaciado de papeleras y limpieza de las zonas de juegos.

Conviene dejarlo escrito en el pliego o en el contrato, porque es una de las fronteras que más discusiones genera. La hojarasca y los restos de poda son claramente del jardinero; la basura que deja el público puede estar en el contrato de limpieza viaria, en el de jardinería o en ninguno. Si queda en tierra de nadie, el parque se ve sucio aunque las dos empresas estén cumpliendo su parte.

La creación es un proyecto con principio y fin: diseño, movimiento de tierras, instalación de riego, plantación y garantía de arraigo. El mantenimiento es un servicio continuado que empieza cuando termina la obra.

Contratar las dos cosas con el mismo proveedor tiene una ventaja concreta: quien diseñó el jardín sabe qué se plantó, cómo está sectorizado el riego y qué necesita cada zona. Cuando la obra la hace una empresa y el mantenimiento otra, el primer año se pierde en averiguar cómo está montado todo, y las plantas que no arraigan acaban en una discusión sobre si fue mal plantada o mal mantenida. LIMASA hace diseño y creación de parques, jardines y áreas verdes, y también su mantenimiento integral.