Hoteles y Residencias
Hoteles y Residencias
Conocedores la especial exigencia de limpieza en los establecimientos hoteleros contamos con protocolos especializados en este tipo de instalaciones.
Realizamos un servicio especializado de limpieza, desinfección y acondicionamiento de habitaciones en hoteles y apartamentos.
Ofrecemos
- Tramos horarios de trabajo en función de la salida de los clientes de las habitaciones.
- Perfecta coordinación de trabajos de limpieza con las necesidades del hotel.
- Supervisión constante, rápida reacción ante cualquier eventualidad.
- Productos y maquinaria específicos con los mayores estándares de calidad.
- Suministro de amenities o higiénicos.
Somos especialistas en limpieza y mantenimiento
Preguntas frecuentes sobre limpieza de hoteles y residencias
¿Cuánto se tarda en limpiar una habitación de hotel y cuántas puede hacer una camarera de piso al día?
Una habitación de salida, con cambio completo de ropa y limpieza a fondo, lleva bastante más tiempo que una de cliente alojado. El número de habitaciones por jornada depende del reparto entre unas y otras, del tamaño y categoría del establecimiento, y de si la planta está agrupada o dispersa.
Dimensionar el servicio solo por número de habitaciones es el error clásico. Lo que determina la carga real es el porcentaje de salidas del día, que cambia por temporada y por día de la semana, y la distancia entre habitaciones y office. Por eso el servicio se organiza en tramos horarios en función de la salida de los clientes, y se ajusta con la ocupación prevista en lugar de con una plantilla fija todo el año.
¿Qué diferencia hay entre la limpieza de un hotel y la de una residencia de mayores?
En un hotel el objetivo es la rotación: preparar la habitación entre la salida de un cliente y la entrada del siguiente, con plazos muy ajustados. En una residencia el usuario vive allí, así que la limpieza se hace con la persona presente y el criterio dominante es la desinfección y el respeto a su espacio.
Eso cambia protocolos, productos y perfil del personal. En residencias pesan más los puntos de contacto, las zonas comunes de uso continuo y la coordinación con los turnos asistenciales, porque no se puede limpiar una sala mientras se está usando para una actividad. También cambia la relación con el usuario: el personal de limpieza trata a diario con las mismas personas, y eso requiere formación específica más allá de la técnica.
¿La empresa de limpieza suministra también los amenities y el papel de los baños?
Sí, LIMASA incluye el suministro de amenities e higiénicos dentro del servicio. Se puede contratar de las dos formas: que el hotel los compre y la empresa solo los reponga, o que el proveedor los suministre y los facture por consumo.
El segundo modelo suele salir mejor cuando hay varios establecimientos, porque unifica proveedor, evita roturas de stock en temporada alta y permite ajustar el gasto al volumen real de ocupación. Lo que conviene dejar cerrado en el contrato es quién define la gama: los amenities son parte de la percepción de categoría del hotel, así que la decisión de qué se pone es del establecimiento, no del proveedor.
Tenemos ocupación muy estacional, ¿cómo se ajusta el servicio de limpieza en temporada alta?
Con un dimensionamiento variable ligado a la ocupación prevista, no con una plantilla fija. El contrato define un servicio base y un mecanismo de refuerzo para los picos, que se activa con la previsión que facilite el establecimiento.
Para que funcione hacen falta dos cosas. Una, que el hotel comunique la ocupación con antelación suficiente para organizar los refuerzos; avisar el mismo día limita mucho lo que se puede hacer. Y dos, que el proveedor tenga estructura para cubrirlo, que es donde se nota la diferencia entre una empresa con delegación en la zona y una que tiene que traer gente de fuera. La supervisión constante permite además reaccionar ante eventualidades sin esperar al día siguiente.
¿Qué productos se usan y hay riesgo de que dañen el mobiliario o las superficies delicadas?
Se usan productos y maquinaria específicos para cada tipo de superficie, y ese es precisamente el motivo de tener protocolos especializados por tipo de instalación en lugar de un único producto multiusos para todo.
Los daños habituales vienen de tres sitios: producto demasiado agresivo sobre mármol, madera o tapicería; dosificación incorrecta, que es más frecuente que el producto equivocado; y mezclar productos que no deben mezclarse. Todo eso se evita con dosificación controlada, formación del personal y fichas técnicas accesibles. En un establecimiento con superficies delicadas conviene revisar el listado de productos antes de empezar el servicio, no después del primer estropicio.
¿Cómo se controla que la limpieza se está haciendo bien?
Mediante supervisión presencial y un sistema de registro documentado. En servicios certificados bajo ISO 9001 existen partes de trabajo, inspecciones planificadas y un canal de incidencias con plazos de respuesta acordados.
Lo que marca la diferencia en la práctica es la figura del supervisor y su frecuencia de visita. Un servicio sin supervisión depende por completo del criterio del operario; uno con mando intermedio tiene revisiones periódicas, detecta desviaciones antes de que las detecte el cliente y deja constancia escrita. En contratos con administraciones públicas este seguimiento suele ser exigible y se reporta de forma periódica.
